Para leer in español, marque dos

Author’s note: Judith Rios Duarte is an old friend from the days when I taught English in a small town in the Mexican state of Michoacan. When writing Liberal for Conservative Reasons, she got hold of the immigration chapter (under circumstances that I can’t precisely remember) and proceeded to laugh so hard I could hear it all the way from Switzerland, where she now lives with her family. The next thing I knew, she had set about translating the whole chapter, despite having (I can only assume) a number of other important things to do. But in all seriousness, Judith was very helpful with the book, and over the years has contributed much to my broader understanding of immigration from Latin America, and it was an honor to work with her again. Hope y’all disfrutar eso, cabrones! (And to read the chapter in English, check out the book.)

To read this chapter in English, press one.
Para leer in español, marque dos.

Por Peter Rice
Traduccion por Judith Rios Duarte

Todo esto comenzó muy inocentemente.

A mediados de 1800 no pudimos dejar de notar que nuestro querido vecino, México, parecía estar deshaciéndose de gran parte del excedente de su territorio. Entonces hicimos lo que cualquier buen amigo haría y los libramos de una tercera parte de esa carga pesada incluyendo Texas, Nuevo Mexico, Arizona, y California.

Los Mexicanos se olvidaron de agradecer tan amable gesto, conocido como La Intervención estadounidense en México. Quizá la tarjeta de agradecimiento se perdió en el camino, pero no importa. La conclusión es que Los Estados Unidos y la mayoría de ciudadanos americanos derrepente olvidaron incluir algunos pocos Mexicanos hispanohablantes que vivieron en las ciudades de nombre hispano.

Por mucho tiempo estas personas por lo general y consideradamente se limitaron ellos mismos a este lugar del suroeste de los Estados Unidos. Y dada la crónica fue difícil enloquecer a todos sobre este asunto. Además ni eran demasiados de ellos de todas formas.

Pero entre 1980 y 2014 los reportes del Pew Hispanic Center, muestran que la población hispana creció aproximadamente de 14 millones a 55 millones con un fuerte flujo de migrantes nacidos en el extranjero apuntalando a una población nacida en Estados Unidos y en expansión.

La gente venía de todas partes de México. Algunos Mexicanos incluso venían de Costa Rica, Guatemala, Honduras, República Dominicana, Colombia y Perú y decían no saber nada acerca de este Tequila y Mariachi. Incluso otros Mexicanos graciosamente afirmaban ser ciudadanos Americanos, algunos venían de Puerto Rico. De vez en cuando podías ir a Santa Fe o Taos quienes estaban mas que felices de informarte que su familia ha estado viviendo en Los Estados Unidos desde antes que fueran Los Estados Unidos, justo la clase de disparates ridículos qué estamos esperando escuchar de los Mexicanos.

Aparentemente no felices de disfrutar de California, Arizona y Nuevo México, comenzaron a aparecerse en lugares como el norte de Dakota, Minnesota, Virginia, Iowa y Georgia. Como si su mera presencia no fuera lo suficiente desagradable e inquietante muchos de ellos se tomaron el atrevimiento de comunicarse en su lengua nativa (Mexicana). Por supuesto ellos deberían saberlo mejor, y  despiadadamente siguen adelante, abriendo negocios, enviando a sus hijos a la escuela, y lo peor de todo obteniendo empleos bien remunerados.

Esto causo el uso indebido de un término que no conocía el Pew Hispanic Center, totalmente alarmante. Los conservadores son los de “más de lo mismo” liderando el fallo, señalando que la inmigración estaba fuera de control, que los inmigrantes estaban devorando los servicios del gobierno, y que horror de horrores, Americanos honestos tenían que presionar “uno” para ingles en sistemas automatizados de teléfonos. (Esto por si solo parece animar el 50 por ciento del sentimiento anti-inmigrante por razones que se me escapan completamente, pero sobre todo que locura si tienes que presionar dos para inglés.)

Como resultado el no apoyo hacia los asuntos de relaciones públicas se dio, el hecho de que muchos inmigrantes habían entrado ilegalmente en el país (o, a menudo, entraron legalmente y permanecieron más de su fecha límite). A los conservadores, como encargados de la ley y el orden, realmente no les gusto y como consecuencia pronto el mantra de la construcción del muro comenzó, como si a el país cuyo ingenio de sus ciudadanos que inventaron la píldora anticonceptiva, la TV a color, la ensalada César y a Salma Hayek estarían totalmente decepcionados que evitarían subir unas escaleras para cruzar a el otro lado.

Para contrarrestar tales tonterías los liberales dieron a conocer los argumentos mas absurdos que se les pudo ocurrir. Los inmigrantes son gente maravillosa y trabajadora, y entonces aseguraron la indignación de la gente. Ellos sólo quieren hacer trabajos que nadie más quiere hacer y así apoyar a sus familias.

Dijeron además, a medida que retumbo toda la tierra, somos una nación de inmigrantes – un mosaico diverso, vibrante de culturas, lenguas y religiones, juntos somos un pueblo, una familia humana y podemos Coexistir en armonía.

Esto fue como una bomba, los componentes son fáciles de refutar, completamente irrelevantes, y no ayuda a controlar el miedo que les provoca a los conservadores. De hecho, parecen sugerir aún más la inmigración y la ruptura de las fronteras nacionales.

Argumentando que los inmigrantes son básicamente gente buena, que puede ser respaldado por las estadísticas que demuestran que son menos probables que los nativos americanos a cometer crímenes, y seguramente les suena a aquellos de nosotros que conocemos algunos de ellos. Pero es un poco complicado sugerir que un grupo numerado de decenas de millones no incluirá a algunos cuantos malvados criminales. Sin embargo, los liberales se aferran de todos modos, y cada vez que un inmigrante termina en problemas con la ley, por cualquier cosa, desde tirar basura en la calle hasta el asesinato en primer grado, la burbuja de la ilusión se dispara. Los conservadores que no tienen algo malo que decir sobre algunos de estos inmigrantes personalmente no tienen nada para colgar a su sombrero, y la promesa de que habrá más y más de este desfile “somos un mundo” pronto llegará a una pequeña ciudad, predominantemente blanca cerca de usted.

Los conservadores, por supuesto, no se dieron cuenta de lo que el multiculturalismo significaba que ya no podríamos tener una política de inmigración. Claro, pensaron, somos una nación de inmigrantes, pero no hay ninguna ley que diga que tenemos que ser una nación de este tipo de inmigrantes. Y así el miedo continuó, complementado con un poco de “se roban nuestros trabajos.”

Los liberales y sus aliados  inmigrantes subieron la apuesta ganando un poco de poder político y creando las que se llamaban atrozmente ciudades “santuario.” También crearon el término “indocumentado” para reemplazar “ilegal,” en la teoría de que ningún ser humano es “ilegal” y que sería útil tener un marcador lingüístico simple que distinga a los buena onda que están abajo con los inmigrantes de los racistas malos.

Esto hizo a los conservadores más molestos porque la oposición ignoraba claramente la ley o no la imponía, aunque de una manera pasiva agresiva, y porque “indocumentado” es dos sílabas más larga que “ilegales.” Estas personas, lejos de quebrantar la ley, en realidad tienen los papeles en orden, pero se olvidaron dónde los pusieron.

Y así, una vez más, los liberales llevan la cruz de la dignidad humana al lugar más desgarrador en el mapa de la charla política de los perdedores, defendiendo a las personas que quebrantan las leyes, expresando que las fronteras no deberían de existir y abogando por la aceptación de todas las personas, Mientras esperan en contra de la esperanza de que ningún inmigrante se meterá en problemas con la ley. Y, probablemente porque parece insensible, raramente mencionan los altos y bajos muy reales.

Afortunadamente, los liberales por razones conservadoras no tienen miedo de parecer insensibles. Así que el argumento a favor de la inmigración desde América Latina tira por la borda el amor incondicional y las pegatinas “coexistentes” a favor del capitalismo, del dinero en efectivo y de las jugadas ofensivas.

Así que esta gente está poblando sin control en el país? Por supuesto que no. Nosotros los invitamos. Las empresas estadounidenses están más que felices de contratarlos, y estamos contentos de comer la comida que cosechan, de vivir  en las casas que construyen y limpian, y no fue Diego Luna tan bueno en la última película de Star Wars? Sí, que lo fue (y hasta donde sabemos, el es documentado).

Se trata de capitalismo y libre mercado, y si un negocio aquí quiere iniciar un contrato de trabajo voluntario con un extranjero, es su derecho y no es de su interés. La gente no arriesga sus vidas cruzando hacia Arizona porque disfrutan del viaje de mochilero en el desierto. Ellos quieren un trabajo, y queremos darles uno, pero las opciones legales para hacer que todo suceda legalmente van desde lo bastante complicado a lo imposible.

Los liberales señalan que a el gobierno le gusta complicar y meterse en el camino de los empresarios que intentan crear puestos de trabajo, esto tiene que parar. Necesitamos un sistema donde cualquier persona con una oferta de empleo puede venir y hacer lo que hacen mejor sin mucha interferencia reguladora sin sentido. Porque lo que no queremos hacer es aumentar el costo de los alimentos y el alojamiento, alguien tiene que financiar los fondos del Seguro Social para todos los ancianos blancos que votaron por construir el muro.

Así que terminemos esta charla tonta sobre “inmigrantes ilegales,” y dejemos de golpear el arbusto con argumentos débiles sobre la gente pobre intentando llevar el sustento a sus familias pobres. Vamos a salir y decir esto: Cualquiera que sea la ley que hace a estas personas ilegales es la ley más tonta que pueda existir. La patética recopilación de parásitos dispersos que lo escribían claramente trataba de ahogar las relaciones normales de comprador-comprador-vendedor dispuesto del mercado. Está perjudicando a nuestros negocios y nuestro acceso a bienes y servicios que por ninguna buena razón y esa línea de culpa de caballos no tiene ningún lugar en la tierra de los libres.

Empresas en América a pesar de este gobierno, han logrado reunir de todos tipos de talentos, viniendo de todas partes del mundo, lo que nos hace valiosos, y nos asegura tener de lo mejor de todo en cada sector de la economía, desde construcción a la agricultura y desde tecnología a medicina, si nosotros podemos atraer a tantas personas nuevas que son inteligentes, trabajadoras, creativas y talentosas como resultado se crearán más empleos, se reforzará nuestra cultura y el dominio económico en el mundo.

Por otro lado queremos asegurarnos de que los problemas de América Latina no se vuelvan nuestros, y permitir la inmigración es una gran forma de hacerlos nuestros.

Nadie se preocupa mas por Chile o Argentina, pero tambien en América Latina existe mucha pobreza y corrupción que aumenta. Nuestros vecinos al sur no son tan económicamente estable como el vecino en el norte. Y siempre hay un peligro de que los problemas del sur se pueden volver nuestros problemas.

Una manera de mantener estabilidad con nuestro país vecino podía ser brindarles recursos pero habría un enorme desperdicio ya que deriva impuestos, organizaciones sin fines de lucro, gobiernos ineficientes que si bien solo intentarán adivinar como podrían mejorar las cosas. Otra mejor manera es permitir la inmigración ya que muchos de estos trabajadores envían gran parte de sus salarios a casa a sus pueblos rurales, donde carecen de buen drenaje o ciertos lujos como pisos. Entonces terminamos contribuyendo de la forma más eficiente que podríamos imaginar ya que es gratis para nosotros y es administrado por las familias quienes mejor conocen cuales son las necesidades en casa.

Justo ahora en algún pueblo rural en Guatemala hay algún tipo totalmente harto de su gobierno listo para reunirse con machete en mano y con un grupo de amigos para protestar por la destitución del gobierno. Pero en lugar de esto está persona se queda en casa todo el día supervisando la instalación del nuevo piso para reemplazar el viejo y sucio, la colocación de una nueva mesa, y una buena comida sobre la mesa, todo gracias a un primo que lava platos en un Denny’s cerca del Allentown, Pennsylvania. Qué después de todo esta contento, pero muy cansado. Y entonces quizá piense derrocare al gobierno algún otro día.

No se sabe si este tipo del machete pudiera convertirse en nuestro problema. Quizá podría venir junto con afluencia de migrantes refugiados, desempleados, sin poder ubicarse rápidamente en algún empleo. Tal vez pondría en peligro alguna ruta comercial y tendríamos que enviar a la marina a regular. Tal vez causaría problemas a otros países vecinos y distraería de otras protecciones que estábamos tratando de controlar. Pero en lugar de lidiar con las consecuencias, podriamos dejar que un pobre diablo lave platos, lo que parece mucho más fácil.

Con todo este tiempo libre podemos enfrentar las llamadas “ciudades santuario” una colección de municipios, (ciudades y estados) que no permiten que agentes policiales cooperen con autoridades federales de inmigración. Básicamente es una idea genial con un terrible nombre y estos lugares terminan siendo engreídas colonias que rechazan cualquier tipo de ley y orden con sus argumentos exuberantes que implican protección justificable para las personas que han quebrantado la ley.

Es una pena, porque así como es tentador voltear la ley y el orden pero no del todo, porque yo como habitante de una ciudad santuario conocida como Albuquerque, quiero dejar las cosas como están, solo estoy buscando la que tiene mayor prioridad.

El número de código postal 87102 incluye el zoológico de la ciudad y una gran cantidad de buenos restaurantes y cafés, la estación Amtrak, pequeñas cerveceras y mi casa. Hay cerca de 20,000 habitantes, de acuerdo al censo, 47 por ciento tiene origen mexicano, cuántos de ellos son inmigrantes ilegales? (Perdón – indocumentados.) Muy difícil de descifrar, pero el censo en el cual no importa el estatus legal cuando envían a su gente a hacer sus encuestas, dicen que hay 3,500 nacidos en el extranjero en este código postal. No hay duda de que la mayoría son legales, pero no me sorprendería ni un poco saber que 1,000 a una distancia caminando de mi casa técnicamente no deberían estar en el país.

De las familias “mixed status” esta gente es tan común en Albuquerque como los días soleados y estas personas pueden fácilmente expandirse en números mucho mas  grandes. Estoy bien consiente que este grupo en el vecindario incluye un número significativo de personas desagradables, pero principalmente es un montón de personas que quieren ser considerados en mantener sus lugares , y decir Hola! del otro lado del muro, y lo mas critico de todo llamar a la policía si ven algo malo.

Esta es la razón por la cual nuestros agentes de seguridad nunca deberían delegarse a sí mismos como agentes de inmigración: Porque tenemos un término para los barrios en América, donde los residentes no confían en la policía – malos vecindarios. ¿Cómo llegaron aquí?, si tienen sus papeles en orden, la compasión, la humanidad no importa ni un poco. Lo que importa es que estan aquí y si ven que algo malo esta pasando puede ser mi propiedad o mi vida lo que esta en juego, y necesitan sentirse seguros de denunciar y de poder llamar al 911, de ser entrevistados por la policía, ir a atestiguar a la corte en español, griego antiguo o esperanto si es necesario. Lo que sea que los haga felices, necesitan no tener miedo de que ellos o el padre o la abuela tendrán que ser deportados de regreso a Chihuahua, o por todo esto mejor deciden que les importa un carajo mi situación y mi seguridad.

Y hay otra razón: cooperar con autoridades federales de migración lleva su tiempo, y la policía debe utilizar su tiempo yendo detrás de el verdadero crimen y los verdaderos crimínales. Tenemos muchísimo en Albuquerque y si algún incidente pasa frente a mi casa es mejor que la policía no tarde en venir a mi llamado debido a que están arreglando todo lo necesario para deportar a un albañil. Los agentes del ICE son bienvenidos en jugar su tonto rol de gatos persiguiendo al ratón en la frontera. En lo personal como un habitante blanco nativo preocupado por los buenos valores de la propiedad, apreciaría que la policía local trabaje en lo que debe. El santuario es para mí.

Necesitamos renovar una adecuada solución de una vez, quizá no somos mas una ciudad santuario pero una ciudad que deja la ley federal para los federales (una ciudad FLF!), o llámalo una ciudad que deja al Cesar lo que es del Cesar o como quieran. Obviamente yo no debería estar a cargo de esto.

La situación es diferente pero no completamente diferente en Dubuque, Iowa y Jackson, Mississippi y en cada pueblo, municipio hay gente que se supone no debería estar en el país, pero incluso si quisiéramos dejar nuestros principios capitalistas y echarlos del país, el costo es excesivamente alto y  logísticamente casi imposible, no algo que pasaría pronto. Otra razón por la cual necesitamos un sistema de inmigración que tome en cuenta las realidades que nos aquejan.

Las granjas en Nuevo México y la puesta en marcha de San Francisco realmente pueden explotar la contribución inmigrante y como ellos necesitan un sistema práctico y simple, ellos pueden controlarlo para hacerlo realidad. Pero así como el escándalo continúe, con sus lloriqueos y reclamos de que están quebrantado la ley y presionen uno para Inglés, por favor dejen por un lado esas conversaciones sin sentido y por otro lado las acusaciones de racismo, probablemente nunca llegaremos a este punto.

Y esto es lo realmente lamentable. Porque peleamos por la inmigración como si fuera un asunto de inmigrantes pero es un asunto de todos, nuestra economía, el libre mercado, y los tratados en donde nuestros vecinos forman parte. Los liberales podemos cruzar los dedos esperando que las estadísticas de población nos den la preferencia en este tema algún día. Pero si cambiamos el enfoque de sentimentalismos y hablamos acerca de cosas importantes los cuales la mayoría de los Americanos se pueden identificar y en general tener bien puestos los pantalones, quizá entonces podemos ganar.